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EL FUSIL

Fusil

Un fusil es un arma de fuego portátil de cañón largo, que dispara balas a largo alcance. Creada con propósitos ofensivos, es el arma personal más utilizada en los ejércitos desde el final del siglo XVII. Se acostumbraba fijarle una bayoneta para la lucha cuerpo a cuerpo, pero ya es obsoleta. El fusil se origina de la evolución de los mosquetes.

Desarrollo del fusil

Fusil de pedernal
También llamado fusil de chispa. Inicialmente el fusil era un arma pesada y muy imprecisa, con recarga de munición muy lenta, y su uso resultaba casi imposible en condiciones ambientales desfavorables.
El mecanismo de disparo existente hasta el primer tercio del siglo XIX era la llave de pedernal, que consistía en un martillo con un fragmento de pedernal en su extremo que, al accionar el gatillo del arma, golpeaba una cazoleta de acero, encendiendo una pequeña cantidad de pólvora colocada en un orificio al final del cañón que transmitía así la deflagración a la pólvora para impulsar la bala en el interior del cañón del arma.
Deficiencias naturales de su fabricación
Preparar un fusil para el disparo era un proceso lento y cualquier pequeño fallo impedía el disparo. Tan sólo entre el 30% y 50% de los intentos de disparo provocaban un disparo efectivo, y en condiciones ideales un soldado muy entrenado podía disparar un máximo de tres veces por minuto.
Además, el ánima del fusil (superficie interna del cañón) era lisa y la bala de plomo esférica, lo que facilitaba su deformación y desviación durante el disparo (fenómeno conocido como inestabilidad de disparo), haciendo casi imposible acertar a un enemigo a más de 100 m. Por otra parte, la mala calidad de la pólvora empleada convertía las balas perdidas en prácticamente inofensivas a más de 500 m.

Fusil de percusión y otras innovaciones

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Hacia 1830 se generalizan los fusiles que disparan con el mecanismo de llave de percusión y se empiezan a usar los fusiles con rayado del ánima, pero modificaciones en la composición y forma de la bala ya eran comunes a principios del siglo XIX.
La llave de percusión es un sistema de disparo que consiste en un martillo-percutor que golpea una chapa de cobre ajustada sobre la boca de un tubo (llamado chimenea) que comunicado con el interior de la parte posterior del cañón del fusil. El cebo se coloca hacia dentro de la chapa de cobre y la chimenea, aunque también había mecanismos de cinta de papel con cebos encapsulados en su interior que se desplazan sobre el tubo. El martillo-percutor hace explotar al cebo de un golpe, se libera una llama por la chimenea, que causa la ignición de la carga de pólvora comprimida en el cañón y el disparo.
Este sistema de disparo es muchísimo más seguro y eficaz que el del fusil de pedernal, incluso en condiciones atmosféricas adversas, y aunque no mejora la cadencia de disparo, ofrece la seguridad de que el 90% de los intentos de disparo van a ser efectivos. La carga del arma se sigue efectuando por la boca del cañón, de forma que el soldado debe permanecer de pie, expuesto al fuego enemigo, mientras carga su arma.

Primeros materiales adicionales en las balas

A principios del siglo XIX, las balas de plomo se comienzan a endurecer aleándolas con antimonio o recubriéndolas de cobre para evitar que la bala se desvíe de su trayectoria habitual, debido a las deformaciones provocadas durante el disparo. También se les da forma cilindrocónica para favorecer la rotación de la bala al ser disparada de un cañón con rayado de ánima.
Comienza el rayado del ánima
La primera mención sobre el uso de estrías dentro de los cañones se encuentra en un edicto del Gobierno suizo de 1563, que describe unas armas toscas de poca utilidad al emplear balas de arma corta o de cañón de la época, porque éstas eran esféricas. Eso hizo rechazable el uso de las estrías durante siglos y se dio preferencia al uso de cañones lisos.
El rayado del ánima consiste en grabar una serie de estrías a lo largo de la superficie interna cañón que van girando en un determinado sentido, completando un giro de 360° alrededor del eje del cañón cada cierta distancia.
Las estrías provocan que la bala rote varias veces, y de esta manera se mantiene estable la trayectoria durante el avance al mantener su eje paralelo con la línea de vuelo. Como consecuencia aumenta el alcance y la puntería del fusil.
Los fusiles y carabinas de ánima rayada se conocerán genéricamente a partir de esta época por el término anglosajón de rifle.

Primeros fusiles de muy largo alcance

La obtención de pólvoras mucho más potentes y la incorporación de elementos de puntería y alzas para disparar a diferentes distancias permiten que un buen tirador alcance fácilmente, a un blanco enemigo, a más de 300 m de distancia, y que la bala sea letal a más de 1 km.

Fusil de cartucho

La siguiente gran innovación es la aparición del cartucho, que contiene en un único elemento la bala, la carga de proyección de la misma y el cebo o fulminante que inicia el disparo, que hasta entonces venían separados o envueltos parcialmente en el papel que se empleaba como taco para la carga. Los primeros cartuchos aparecen sobre la década de 1840, suelen ser de envuelta de cartón o tela encerada y a veces no incluyen el cebo, que se coloca de forma similar a las armas de percusión tradicionales rasgándose el cartucho por su parte posterior al insertar el cartucho y cerrar el arma, como en la famosa Sharps, una mítica carabina ampliamente utilizada en la colonización hacia el oeste en los Estados Unidos. La carga del arma se simplifica y acelera al máximo con el uso del cartucho, aunque la mayoría de las armas siguen siendo de un solo tiro.

Fusil de cerrojo sin cargador

En Europa aparece hacia la mitad del siglo XIX el primer fusil de cerrojo, llamado de esta forma por el mecanismo de extracción de la bala y montado de la misma para el disparo, un cilindro metálico con un saliente lateral parecido al cerrojo de las antiguas cerraduras, que permitía abrir el arma por la parte posterior del cañón para colocar el cartucho, montándose al mismo tiempo el conjunto de muelle y percutor que golpearían la parte posterior del cartucho, y cerrarla después para efectuar el disparo. Las armas de cartucho se cargan así por la parte posterior del cañón. De esta forma se puede cargar el arma en cualquier posición, lo que permite al soldado ponerse a cubierto durante el proceso.
Durante la guerra de Secesión en los Estados Unidos y partiendo de diversos prototipos existentes anteriormente, se desarrollan gran cantidad de fusiles y carabinas capaces de disparar varias veces mediante procedimientos mecánicos accionados manualmente, generalmente palancas. Aparece en esta guerra el fusil modelo Spencer. Los nuevos cartuchos son ya metálicos e impermeables y se suelen almacenar en tubos intercambiables o fijos en el cuerpo del arma, con lo que nace así el primer cargador de forma tubular (tubo a lo largo y por debajo del cañón), como el del rifle Winchester de palanca o “Lever Action”. Este rifle Winchester es emblemático en la última parte de la guerra y da una gran ventaja a la caballería de la Unión: un soldado puede disparar doce veces por minuto con total seguridad frente a los tres disparos que puede hacer un soldado de infantería armado con fusil de percusión. En la postguerra se terminará de forjar la leyenda del Winchester 44.
Tras la guerra franco-prusiana de 1870-1872, todos los ejércitos del mundo cambian los fusiles de percusión por diversos sistemas de cartucho, generalmente monotiro y con sistemas de palanca o cerrojo.

Fusiles actuales

Fusil de cerrojo con cargador

Lee-Enfield No.4 Mk.1, fusil de 1944, con bayoneta calada

Rifle de Asalto Mk1

En la década de 1890, aparecen los primeros fusiles de cerrojo con un cargador interno en forma de caja metálica, con un resorte de muelle en la parte inferior y que se cargan colocando los cartuchos en una cinta metálica, formando lo que se llama un peine, abriendo el cierre del arma y colocando y empujando el contenido del peine en el interior del cargador. Los fusiles de cerrojo con cargador fijo más famosos son posiblemente los alemanes Mauser 98, con calibre 7,92 mm, 7,65 mm, etc.
El fusil de cerrojo con cargador fue el arma personal más utilizada por la infantería en la primera mitad del siglo XX hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente el fusil de asalto le sustituyó en el uso común, pero todavía se sigue utilizando en mucha menor cantidad.
Por sus características, se usa en actividades que requieran altísima puntería a larga distancia con el mínimo número de balas como, por ejemplo, la cacería y el francotiro.
Existen hoy fusiles de fabricación actual, en calibres modernos, así como en calibres antiguos. La cadencia de tiro sigue siendo de unos 10-12 disparos por minuto.

Fusil semiautomático

M1 Garand

Rifle M1 Garand

El fusil semiautomático se distingue de otros tipos diferentes porque, al accionar el gatillo una sola vez, dispara únicamente una sola bala y coloca automáticamente en su recámara otro cartucho, que será disparado al apretar de nuevo el gatillo. Son armas que disparan “tiro a tiro”, recargándose automáticamente en cada disparo, pero no tienen capacidad para emitir ráfagas, es decir, no tienen “selector del tipo de tiro”. Estas armas, entre las cuales se encuentran el fusil Garand de USA, fueron las predecesoras de las automáticas. Genéricamente se definen como armas de cerrojo móvil, por eso el nombre técnico de este cerrojo es “conjunto móvil”.
De esta forma, y usando cargadores extraíbles, de cambio mucho más rápido y sencillo que los cargadores tubulares o los clásicos peines de los fusiles de cerrojo manual, un soldado puede casi triplicar la cantidad de disparos por minuto respecto a un oponente armado con un fusil primario de cerrojo manual, independientemente de que el cargador sea del tipo integrante (peines) o del removible (extraíble).
Existen dos tipos diferentes de armas de cerrojo móvil:
Cerrojo con percutor fijo. Tienen el percutor fijo al cerrojo o conjunto móvil, de manera que el cerrojo, al abatirse hacia adelante por efecto del resorte recuperador, empuja un cartucho del cargador hacia la recámara del cañón y al cerrarse totalmente percuta el cartucho. Por efecto del empuje del cartucho hacia atrás por los gases, el cartucho empuja el cerrojo hacia atrás, el cual en su camino hace la expulsión del cartucho vacío, por la acción de la uña extractora y el tope expulsor. Al llegar atrás, el cerrojo es empujado nuevamente hacia adelante por el resorte, iniciándose un nuevo ciclo de disparo, expulsión, recarga y disparo. Si el operador mantiene el gatillo presionado, el ciclo es continuo y se produce el disparo continuo o “ráfaga”.
Cerrojo con percutor independiente. Tienen el percutor en el cerrojo pero no es fijo. Cuando se dispara también se mueve el cerrojo hacia atrás, pero el empuje del cerrojo es por efecto de una toma de gases que se hace al final del cañón. De esta forma hay un mayor aprovechamiento de los gases y una mejor estabilidad que permite una mejor precisión, así como partes de menos masa, lo que produce un arma más liviana. El cerrojo es empujado igualmente hacia atrás y hacia adelante para el ciclo de disparo, expulsión, recarga y disparo, pero por la forma de toma de gases en el cañón se obtiene un mayor número de disparos por minuto.
Las armas automáticas, que pueden ser de cerrojo abierto o cerrado (percutor fijo o móvil), son esencialmente armas semiautomáticas pero con selector de tiro: una pieza pone al cerrojo en posición “flotante” o movimiento libre mientras el operador mantiene el gatillo o disparador presionado, generándose así la llamada “ráfaga”.
Las armas largas usadas para francotiro son los fusiles o rifles antes descritos del tipo de cerrojo acerrojado o cerrojo manual, que sólo se mueve por la acción del operador, tales como el FN-30 belga, Máuser alemán, el Caracano italiano y similares. Con el cerrojo manual o acerrojado, se obtiene casi el 100% de aprovechamiento de gases, como en el caso de la carabina Neuhausen suiza, de 12 estrías y cañón de torneado cónico, que tiene el máximo aprovechamiento de la energía de los gases: 97,83%, con lo que se magnifica el alcance (hasta 2 km con alza en el FN-30) y la energía cinética, al momento del impacto, como el 600 Nitro Express, es de 1 800 lb para caza mayor. Al no tener piezas móviles, la precisión es notable a gran distancia, como en el caso del 222 Swif y el Carcano 6,5 usado en el magnicidio del Pte. Kennedy de EE.UU.

Historia

El estadounidense Petersen crea un proyecto en 1917 para desarrollar un fusil semiautomático, que incluía el uso de un calibre menor que el reglamentario estadounidense, el .30, para mejor control del arma al dispararse. Su proyecto fue rechazado por los estados mayores americanos, que no querían la adopción de calibres menos potentes al final de la Primera Guerra Mundial.
En los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial aparecen los primeros fusiles semiautomáticos.
Las infanterías estadounidense y alemana fueron las únicas que usaron desde el principio de la Segunda Guerra Mundial las únicas armas automáticas de la contienda en grandes cantidades: la ametralladora Thompson calibre .45 (11,4 mm) y la ametralladora MP-40 de Alemania. Y también el M1′ Garand, que se utilizaría luego en la guerra de Corea. Cerca del final de esta guerra, los soviéticos fabricaron el SVT40 Tokarev y, al finalizar la misma, el SKS Simonov, utilizado por los países del Este y en las guerrillas comunistas de todo el mundo hasta la década de 1960.

Fusil de asalto

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El fusil de asalto es actualmente el arma común de la infantería y se caracteriza por tener un mecanismo selector de fuego que le permite disparar en modo semiautomático (para mayor precisión a mayor distancia) o disparar en modo automático (para mayor número de balas en menor tiempo durante un combate a corta distancia, con la desventaja de disminuir su puntería).
No se debe confundir con el rifle de asalto, el cual es un término mas general que se usa para referirse a fusiles y carabinas de asalto por igual
Se consideran “auténticos” fusiles de asalto aquellos que usan un calibre de menor potencia que los habituales en la Segunda Guerra Mundial (o sea, menores del actual 7.62 mm OTAN). Aquellos que utilizan calibres más potentes, no se consideran “auténticos” fusiles de asalto por su falta de control en fuego automático. A los fusiles con calibre .30 (7.62×51 OTAN) como el FN FAL se les considera ametralladoras en los EE.UU.
La distancia efectiva de combate de un fusil de asalto es de unos 200 m, considerándose 100 m la distancia óptima.
Para el calibre 7.62 mm OTAN, se definen las siguientes distancias:
Distancia normal de empleo: 400 m. Aquella a la que un tirador experimentado tiene una probabilidad de 1/3 de hacer blanco, y es la usada para iniciar el combate entre infantería.
Alcance máximo eficaz: 800 m. Aquella a la que si casualmente se hace blanco, aun no siendo letal, provoca heridas que causan baja, y determina zonas de prohibición o interdicción, mediante el empleo de ráfagas, a los movimientos enemigos.
Alcance máximo: 3.000 m. La mayor distancia que puede recorrer el proyectil antes de detenerse por sí mismo y sin alcanzar blanco alguno.
Debe entenderse que para cada calibre y carga de proyección distintas, la distancia normal de empleo, el alcance máximo eficaz y el alcance máximo varían, siendo las aquí referidas las correspondientes al estandarizado calibre 7,62 mm OTAN.

Historia

El primer fusil de asalto creado fue el italiano Cei-Rigotti en la década de 1890, que empleaba el calibre 6.5×52 mm y funcionaba con un mecanismo de gases de disparo como los actuales, pero nunca entró en servicio militar.

Avtomat-Fedorova

El primer fusil de asalto que entró en servicio militar fue el Avtomat-Fedorova (en ruso) en 1916. Fue creado por el ingeniero ruso Fedorov para servir durante la Primera Guerra Mundial y se considera el mejor fusil de esa guerra.
La Fedorova almacenaba 25 cartuchos en un cargador curvo separable. Su culata era similar a la que poseían los fusiles de la época, pero incorporaba un pistolete situado delante del cargador para facilitar el control del fusil durante el disparo en modo automático. Utilizaba el calibre japonés 6,5 mm Arisaka que había sido adoptado por algunas unidades militares después de la guerra entre Rusia y Japón de 1905.
Este fusil participó en la Revolución rusa y fue adoptado en pequeñas cantidades por el Ejército Rojo tras la revolución. Sin embargo, sólo se fabricaron unas 10.000 unidades y fue retirado del servicio por su impopularidad entre los militares, a causa de su fragilidad y menor potencia de su munición comparada con la cartuchería reglamentaria que se empleaba en el resto de Europa en las armas de cerrojo.
El desarrollo y la aplicación de un fusil de asalto se llevó a cabo en Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial.

StG44

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Sturmgewehr 44 (StG44)

El famoso fusil de asalto StG44 fue el primero en compartir las características y accesorios de los actuales. Tuvo varios nombres, pero se refieren al mismo.
Después de la Primera Guerra Mundial, el tratado de Versalles imponía muchas limitaciones armamentísticas a Alemania, entre ellas prohibía la dotación de subfusiles a su minúsculo ejército, lo cual obligó a los responsables militares a conseguir nuevas armas que estuvieran al margen de estas limitaciones.
Durante la década de 1920 y sobre todo en la de 1930, en Alemania se investigaron cartuchos de menor calibre que tendrían la ventaja de abastecer mayor munición a cada soldado.
Desde 1938 el Estado Mayor del Ejército Alemán ordenó el desarrollo de un fusil con las características de un subfusil, y se concedió un contrato a C. G. Haenel para desarrollar una carabina ametralladora (Maschinenkarabiner, en alemán, abreviado MKb). El encargo recayó en su ingeniero jefe, nada menos que Hugo Schmeisser, creador de los subfusiles alemanes MP.
La primera guerra relámpago fue realizada por los alemanes en 1939 para conquistar Polonia. Unos militares y técnicos alemanes hicieron investigaciones posteriores, que concluyeron en la necesidad de perfeccionar el fusil común de infantería para mejorar este tipo de batallas. El nuevo fusil debería ser:
• Más ligero.
• Con disparos automáticos de alcance letal superior a 50 m.
• Con máximo alcance letal hasta 400 m.
• Con capacidad de disparar de modo semiautomático y automático desde una posición fija o moviéndose.
• Y municiones que además de menor calibre fueran menos potentes, para que los disparos automáticos fueran controlables.
En 1942 aparece el calibre 7,92 Kurz (corto) y Haenel se basó en éste para crear sus primeros MKb denominados MKb42 H, y Walther creó otros dos MKb diferentes denomidados MKb42 W. Entre los prototipos de Walther y Haenel había notables diferencias entre los mecanismos de disparo. El alto mando alemán verificó las buenas prestaciones de los MKb, pero Adolf Hitler ordenó la clausura del proyecto MKb, justificándose en razones logísticas y productivas, pero ordenó que se incrementase la producción de los subfusiles MP (Maschinenpistole, en alemán).
Para continuar el proyecto, se rebautizó con el nombre de MP42, para mentirle a Hitler que se desarrollaría un nuevo subfusil. El proyecto de Haenel era el más viable y fue sometido a una serie de modificaciones antes de fabricarlos. El nuevo prototipo se llamó MP43. Los MP43 fueron probados en combate por primera vez en el frente ruso cerca de Cholm, a finales de 1942, con excelentes resultados. El primer pedido fue entregado al ejército alemán en 1943.
Después de recibirse el primer pedido, Hitler ordenó una investigación por desobedecerse sus órdenes y, posteriormente la canceló, sorprendido de los informes que confirmaban las ventajas del MP43 en el campo de batalla, por lo que ordenó la producción masiva en detrimento de los subfusiles.
En 1944 la infantería alemana adoptó el MP43 como arma común, rebautizada como MP44, y posteriormente por Hitler con el nombre de StG44 (Sturm Gewehr 1944, en alemán). Sturm Gewehr son palabras alemanas que significan fusil de asalto en castellano y de allí proviene el nombre este tipo de fusiles. El número total de unidades fabricadas hasta su última producción fue de unas 650.000 al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
Los accesorios utilizados por algunas unidades para el StG44 fueron la mira telescópica, el silenciador, incluso un sistema de visión infrarroja para combate nocturno. Una variante del MP43, llamada MP43/1, fue la primera que permitía colocar diferentes tipos de bocachas lanzagranadas.
FG42: Los alemanes también desarrollaron otro fusil de asalto basado en el MP42: el FG 42, que fue diseñado para proteger a los paracaidistas durante su descenso y usado por primera vez en 1942 en el combate del Gran Sasso durante el rescate de Mussolini.

AK-47

Rifle de Asalto AK-47 kalashnikov

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El AK-47 (Automatic Kalashnikov 1947, en ruso) es un fusil de asalto creado por Mijail Kalashnikov en 1944, en plena ofensiva soviética, mientras él era sargento de una unidad de tanques. En 1947 lo perfeccionó hasta el modelo actual y en 1949 vendió la patente a la URSS, adoptándola como fusil reglamentario del Ejército Rojo.
Éste está hecho de acero y madera, usa cargadores de aluminio y plástico y tiene muchas cualidades en situaciones de combate adversas: por ejemplo, se ha comprobado que sigue disparando aunque esté oxidado, sucio, aplastado por un camión o sumergido bajo el agua. Usa el proyectil 7.62×39 mm y su cargador estándar es de 30 cartuchos.
Existen muchas variantes, como el AKS, versión más corta, y el AK-74.
Es el primer fusil de asalto que se utilizó ampliamente en el mundo. Lo usan ejércitos de 55 países. Es rentable y fiable, porque es barato de fabricar, requiere un mantenimiento mínimo y es poco frecuente que se estropee. Dispara 800 balas por minuto, a una distancia media de 400 m y tiene dos tipos de cargadores: curvos, de 30 a 90 cartuchos; y de tambor, de 60 a 100 cartuchos. Apenas tiene retroceso.

Fusiles de asalto después de la Segunda Guerra Mundial

Después de la Segunda Guerra se hicieron otros modelos de fusiles asalto, basados en el StG44: FN FAL, CETME y M14. No poseen las mismas características ventajosas del AK47, necesitan un mantenimiento moderado y frecuente; si se ensucian con tierra o se mojan, no disparan. Además, estos fusiles son más caros de fabricarse. El G3 proviene de la perfección del CETME.

Todos esos fusiles son potentes, debido al uso del calibre 7.62×51 mm, pero son más difíciles de controlar en modo automático que el AK47 (7.62X39mm). Por eso los ingleses preferían usarlos en modo semiautomático.

M16
Fusil M16A2

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Rifle de Asalto M16 A2

El M16 es el primero que usa un calibre adecuado para un fusil de asalto, el 5.56×45 mm, que a pesar de ser menos potente que los de 7.62×51mm OTAN, es más fácil de controlar que éstos y también es más peligroso de cerca.
A corta distancia, el calibre 5.56×45 mm causa heridas internas en el cuerpo humano difícilmente curables. Puede penetrar cascos y chalecos antibalas a mayores distancias (hasta los 200 m en modelos tipo OTAN) y por sus menores dimensiones, un combatiente puede llevar más cartuchos. Un combatiente con cinco cargadores (cuatro en los portacargadores del correaje y uno en el arma) de veinte cartuchos de 7.62×51mm carga con el mismo peso y en el mismo espacio que otro con cinco cargadores de treinta cartuchos de 5.56×45mm, lo que significa que este último con el mismo espacio y peso dispone de un 50% más de munición. A partir de los 200 m ya va perdiendo sensiblemente letalidad y capacidad de perforación, aunque en teoría una bala perdida todavía puede ser letal a más de 1000 m. Lo cierto es que, de media, a más de unos 200 suele provocar heridos, lo que logísticamente es más perjudicial para un ejército.
El M-16 era diferente a otros modelos contemporáneos de su época, por su diseño y mayor ligereza; estaba hecho de polímeros, aleaciones y aluminio.
La empresa Colt vendió las primeras unidades a la Fuerza Aérea en 1962, denominadas AR-15, y posteriormente ese mismo año al ejército estadounidense. El Pentágono renombró al fusil como M16.
Anteriormente se pensaba que el M16 era un arma ineficaz, porque en los primeros meses de la guerra de Vietnam murieron muchos soldados estadounidenses, ya que su M16 dejaba de disparar en pleno combate y eran presos de los vietnamitas.
La ineficacia se debió a que los soldados no le daban mantenimiento adecuado a sus fusiles, porque les hicieron creer que necesitaba el mínimo, y muchas veces ninguno, y el clima empeoró su funcionamiento. También era ineficaz porque utilizaba una versión inadecuada del calibre 5.56×45 mm, que corroía y obstruía el arma; tenía defectos (falta de extractor de balas y un cargador defectuoso).
Se rediseñó el fusil y se corrigieron sus problemas. Además se proveyó a las tropas con equipos de limpieza apropiados. La nueva versión del fusil se nombraría M-16A1.
Actualmente se usan varias versiones de M16: Los M16A2 y M4A1(una versión más corta, con un cañón más corto -15″ frente a 20″ del estándar- y culata telescópica) y los M16A3 y M16A4, entre otras. El “A2″ es algo más robusto que el “A1″, su cañón fue diseñado para disparar la nueva y más precisa munición de 5.56mm de la OTAN (SS109), consiguiendo una gran mejora en el alcance. Las miras también han sido cambiadas para aprovechar el alcance. Aunque el proyecto original incluía un cañón pesado para aumentar más aún la precisión, se descartó por problemas para compatibilizar el fusil con el anclaje del lanzagranadas, reservándose para las versiones de francotirador. La culata es más ergonómica. El “A2″ fue adoptado durante los años 80 por el ejército estadounidense. Los M16A3 Y A4 son versiones del “A2″ especialmente listas para admitir complementos, como miras de visión nocturna y otros.

Futuras evoluciones del fusil

SIG 550

Rifle de Asalto SIG 550

G11

Rifle de Asalto G11

Actualmente la tendencia es disminuir aún más el calibre de las balas que usan los fusiles de disparo automático, sin perder letalidad. Se ha comprobado que la mayoría de los combates tienen lugar a una distancia inferior a 200 m, de forma que los cartuchos potentes de gran calibre no son muy eficientes.
La OTAN ha permitido la sustitución de fusiles de calibres 7,62 mm por los de 5,56×45 mm, con la mitad de peso, lo que permite al soldado transportar el doble de munición y disparar en modo de ráfaga de forma más precisa al ser menos potente. Su capacidad de penetración se mantiene a la distancia operativa, aunque se pierde estabilidad y precisión a más de 300 m.
Para atacar blancos a más de 300 m, se emplean fusiles de francotirador del antiguo 7,62×51 mm. Últimamente se ha generalizado que el francotirador esté armado con fusiles de gran calibre, como el .50 (12,7 mm), cuya misión es destruir con balas antiblindaje vehículos blindados ligeros e instalaciones enemigas hasta a 1000 m de distancia.
También se han generalizado los fusiles con más piezas hechas de polímeros, que les proporcionan mayor ligereza, así como los fusiles de asalto con colimadores, generalmente de 1.5X, para aumentar la puntería del combatiente.

Rifle Winchester

Winchester

Rifle Winchest Modelo 1873

Winchester modelo 1873.

Fusil Winchester es un fusil creado en 1866 que, producto de su amplia difusión y pese a no ser el primero en su tipo, ha llegado a ser sinónimo del “rifle de repetición” de la segunda mitad del siglo XIX, es decir, de aquellos primeros rifles y carabinas que permitían disparar varias veces sin necesidad de efectuar una recarga, desalojando el casquillo o cartucho usado y reemplazándolo por uno nuevo mediante un movimiento de palanca. Al Winchester se le conoce en los Estados Unidos como “el arma que conquistó el Oeste“, sobre todo por su recurrente aparición en las películas del género western, como las protagonizadas por John Wayne en los años 1930s y 1940s. Esta fama no es del todo exacta, pues la primera conquista del Oeste americano se realizó con otros modelos de rifles de tiro rápido, aunque la popularización del Winchester sí masificó la brecha tecnológica entre los conquistadores estadounidenses y los guerreros nativos que lucharon por su independencia durante la última fase de las Guerras Indias. En este sentido, es significativo que el conflicto que selló el triunfo de los rifles de repetición, la Guerra de Secesión Americana (1861-1865), es anterior a la comercialización del Winchester. Este modelo fue fabricado por iniciativa de Oliver Winchester, presidente de Winchester Repeating Arms Company, en base a la copia y mejora del anterior fusil Henry, patentado en octubre de 1860 y que era fabricado en otra de las compañías de propiedad del mismo empresario.

Precedentes

El fusil de repetición se remonta a 1848 y 1849, cuando aparecieron sendos prototipos creados por los estadounidenses Walter Hunt y Lewis Jenings. El arma de Jenings, basada en la de Hunt, llegó a ser fabricada por la empresa Robbins y Lawrence de Vermon, a partir de 1850.

Algunas de las complicaciones de funcionamiento propias de estos primeros modelos fueron superadas por una pareja de inventores, Horace Smith y Daniel Wesson, quienes hacia 1855 produjeron el rifle Volcanic. Pero fue en definitiva el fusil Spencer, creado por Christopher Spencer y ampliamente propagado en 1861 con el apoyo del presidente Abraham Lincoln, el que resolvió los principales problemas de este nuevo tipo de armas al introducir el cartucho metálico. Esta solución, más las aportadas por el fusil Henry de 1860, fueron el modelo sobre el que se desarrolló en 1866 el fusil Winchester.

Trayectoria

En su primera presentación, el depósito tubular bajo el cañón contenía 15 cartuchos y el mecanismo se fabricaba en bronce. Debido al color característico de este metal, el arma era conocida como Yellow Boy, el “chico amarillo“. Además, una ventanilla lateral de recarga facilitaba todo el proceso de disparo y dificultaba la entrada de suciedad. Tenía la capacidad de efectuar 12 descargas por minuto y se le consideraba un arma sumamente confiable. Al modelo de 1866 siguieron las siguientes versiones:

  • 1873 que alcanzó una producción de 720.600 unidades,
  • 1876 creado específicamente para la caza del búfalo americano,
  • 1886 considerada la mejor versión; su sistema de alimentación fue optimizado por el diseñador John Browning,
  • 1892, 1894, y 1895, que superaron el millón de unidades vendidas.

El Winchester, al igual que el resto de los fusiles de repetición, se convirtió en un arma principalmente utilizada por la caballería, aunque también fue ampliamente comercializado en el mercado civil. Los fusiles y carabinas Winchester fueron empleados en todo tipo de conflictos a lo largo del mundo: Guerra del Pacífico, Revolución Mexicana y Primera Guerra Mundial, por cital algunos de ellos.

Pero durante la Segunda Guerra Mundial, el gran desarrollo de los fusiles de repetición accionados mediante cerrojo y alimentados con cargador, como el Mauser 98 y el M1 Garand, relegó a un segundo plano la carabina Winchester accionada por palanca o lever action y alimentados manualmente. De hecho, los fusiles Winchester de las series originales se produjeron hasta 1932.

El Winchester como símbolo

Bufalo Bill

El Winchester es identificado como un elemento de identidad del vaquero, tal como la ametralladora Thompson 45 de cargador con forma de tambor redondo es asociada a los gansters de la Gran Depresión. Esta identificación ha sido reforzada principalmente por el cine de Hollywood, que incluso produjo una película llamada Winchester ‘73, protagonizada por James Stewart, o por el spaghetti western, como es el caso de Winchester, uno entre mil.

Además el Winchester se ha convertido a veces en un símbolo del expansionismo estadounidense y de la tendencia, atribuida a dicha nación, de resolver sus conflictos internacionales mediante la intervención armada. Este simbolismo se puede encontrar en el temprano humorismo gráfico latinoamericano de principios del siglo XX, estableciendo una asociación entre el presidente Theodore Roosevelt, su arma preferida, el Winchester, y su política intervencionista.

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